Lo que a él le gusta
29 Septiembre, 2006 | Sarah KerriganTodo el cuerpo del hombre es una fuente de placer; pero hay ciertas zonas concretas llenas de terminaciones nerviosas, esperando a ser estimuladas, que producen gran excitación:
Entre el labio inferior y la barbilla. Mientras lo besas, chupa y succiona su labio inferior; sostenlo entre los tuyos y mueve la punta de tu lengua debajo de su labio.
La nuez. Estando él acostado boca arriba, roza tus labios húmedos con su garganta, sube tu lengua por su cuello en movimientos circulares hacia la bolita. Seguir leyendo…»


